Más confianza en el futuro

En su informe de coyuntura de hace 15 días de la Ieral (Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana) de la Fundación Mediterránea, coordinado por Jorge Vasconcelos, el foco está puesto en estos temas: magnitud y velocidad de la recesión y la reactivación, el tipo de cambio real, la situación de las distribuidoras de gas y electricidad, las reservas y el turismo.

El primer ítem, que es el tema del editorial de Gustavo Reyes señala:

La última recesión, que arrancó a mediados de 2015 y finalizó a mediados de 2016, fue de las más suaves de los últimos 30 años. En parte por ese motivo, pero también por razones específicas, la recuperación del nivel de actividad está ocurriendo en forma lenta.

De hecho, comparando con la salida de las recesiones desde 1985 en adelante, el actual es el proceso que ocurre a menor velocidad, aunque, como dato alentador, el empleo se está recuperando a un ritmo superior al del propio nivel de actividad expresando, posiblemente, mayor confianza en el futuro.

Entre las razones por las que la velocidad de salida de la recesión es menor a la de casos anteriores, se tiene: a) el cuadro externo no juega plenamente a favor, ya que las tasas de interés han comenzado a subir, los precios internacionales de productos como la soja están cayendo este año, y los socios comerciales del país recién comienzan a traccionar positivamente; b) en casos como el Austral o la convertibilidad, la economía sufría en el arranque de un fenómeno de desmonetización, mientras que a fin de 2015 se vivía el fenómeno opuesto, de exceso de emisión; c) antes, el instrumento de estabilización era la fijación del tipo de cambio, mientras que ahora, con las metas de inflación, la herramienta es la tasa de interés positiva en términos reales, fenómeno que afecta la confianza del consumidor.

Adicionalmente, el mix de política fiscal blanda y monetaria dura provoca apreciación del peso, fenómeno que, sumado a la demora en el ciclo de reformas estructurales (gasto público, presión tributaria, exceso de regulaciones), complican el despegue de las inversiones y de las exportaciones.

No obstante, como tendencias positivas pueden destacarse la esperada desaceleración de la inflación a partir de mayo, junto con la evolución de las exportaciones agrícolas, el empuje de la obra pública, la reparación histórica a jubilados y una nueva dinámica en el mercado laboral y financiero.

Juan Francisco Campodónico, escribe lo siguiente sobre el mercado cambiario:

Con un tipo de cambio real multilateral sólo 14% más competitivo que antes de la salida del cepo, el BCRA anunció que comprará dólares para acumular reservas.

Las reservas externas del país equivalen a un 10% del PIB, cifra que compara con un 15,3% para el caso de Chile, 18,3% de Brasil y 28,8% de Perú.

Deliberadamente, la autoridad monetaria no explicitó las formas ni el tiempo en el cual esta política de acumulación de reservas se hará efectiva. Inicialmente, el tipo de cambio nominal subió, pero ese movimiento no alcanza a compensar la suba de precios al consumidor de abril.

El tipo de cambio real multilateral, actualmente 14% por encima (más competitivo) que el de noviembre de 2015, de todos modos se ubica 37 puntos porcentuales por debajo (peso más apreciado) del promedio de los últimos 20 años.

Por su parte, Joaquín Berro Madero, puntualiza que “los balances de las empresas distribuidoras de gas y electricidad, reflejan la magnitud del desafío a futuro”.

Y agrega:

Los balances de las empresas distribuidoras de gas y electricidad mostraron en 2016 un punto de inflexión, pero los ratios de resultado operativo y rentabilidad todavía lucen acotados teniendo en cuenta el deterioro de la infraestructura y las inversiones pendientes.

En el caso del gas, el consolidad de firmas del sector muestra que a partir del segundo trimestre de 2016 la facturación comenzó a aumentar a un ritmo superior al de los costos. Así, el costo de ventas relativo a la facturación pasó de 78,3 % en 2015 a 75,1 % en 2016. La rentabilidad, que llegó a marcar un rojo de 14,9 % en términos de facturación, pasó a 1 % positivo en 2016.

En el sector de la electricidad, dentro de una llamativa volatilidad de los balances, en el último período se observan mejoras en el margen. Así, el resultado operativo cerró el 2016 en terreno positivo, equivalente a 6,9 % de la facturación, mientras que la rentabilidad , que sigue en terreno negativo, moderó el rojo a 2,6 % de la facturación hacia fin del año pasado.

Mientras que Francisco Alvarez Reyna, al analizar el mercado cambiario sostiene que:

Aún con demanda récord de billetes para atesoramiento, las reservas siguen aumentando por el financiamiento externo a gobierno y privados.

El Balance Cambiario del Banco Central mostró un aumento de la cifra de divisas adquiridas por motivo ahorro de 3,6 a 4,8 mil millones de dólares entre el primer trimestre de 2016 e igual período de 2017.

En la cuenta corriente del balance de pagos (base caja), el superávit comercial del primer trimestre, de 1.948 millones de dólares compara con un rojo de 2.892 millones en el ítem servicios y de 1.083 millones en rentas. Así la cuenta corriente anotó un déficit de 1.916 millones de dólares.

Las operaciones del sector público en el primer trimestre dieron lugar a entrada de divisas por 11.458 millones de dólares y las reservas aumentaron en 11.535 millones de dólares, ya que también hubo flujo positivo en el financiamiento del sector privado

Por su parte, Vanessa Toselli y Lucía Iglesias, como dato regional de la semana, afirman que “el 2017 arrancó con un aumento de 4,6 % interanual del ingreso de turistas no residentes al país”.

Y comentan:

La variación por regiones de destino tuvo una marcada disparidad, ya que hacia Córdoba el flujo se incrementó 36,7% interanual, pero hacia el Norte hubo una merma de 3,7% interanual.

Las regiones que más ponderan también tuvieron comportamiento heterogéneo, ya que mientras hacia la Patagonia hubo un incremento de viajeros de 15,3% interanual, la Ciudad de Buenos Aires recibió un 1,5% menos de visitantes.

El saldo negativo de la balanza del ítem turístico parece ampliarse en el comienzo de 2017, ya que la salida de viajeros al exterior aumentó a un ritmo interanual cercano al 12%.

2017-05-16T15:26:01+00:00

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