Granos: producir conservando

En su nota publicada en la web de la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (ACCOE) Emilio Navarro Martínez (foto), asegura que el futuro del cereal en España es producir conservando.

Y señaló que «los cereales se cultivan desde los inicios de la agricultura y han ido evolucionando con la tecnología y el desarrollo agrícola hasta nuestros días, mejorando su calidad y su rendimiento por hectárea y adaptándose a una demanda cada vez mayor a nivel mundial. En el mundo se producen cada año unas 2.725 millones de toneladas de cereales (datos USDA de cosecha 2020), de las cuales unos 1.100 millones de tm corresponden al maíz, 760 millones de tm al trigo, 510 millones de tm al arroz y casi 155 millones de tm de cebada. Los stocks mundiales (lo que se guarda por seguridad) son de casi 900 millones de tm, aunque varían según la cosecha y el consumo en el mundo. Los grandes productores de cereales son USA, Rusia, China, India, la UE, Argentina, Brasil y Canadá, pero están incrementando sus producciones otros países como Ucrania, Kazajistán y Australia, entre otros».

Y recuerda que «España es un país de algo más de 50 millones de hectáreas, de las cuales solo unos 20 millones de ha son cultivables. Nuestra producción anual de cereales oscila entre los 12 y los 25 millones de tm, según el año climático; y como nuestro consumo anual de cereales, otros granos y subproductos es de 35 millones de tm, somos un país netamente importador, aunque normalmente exportamos trigo duro, y en años de buena cosecha también exportamos cebada y avena. No solo importamos cereales, también harinas proteicas (sobre todo de soja), proteaginosas, oleaginosas y sus derivados, fundamentalmente para la fabricación de piensos. Como comparativa, un país vecino como Francia produce solo en trigo entre 30 y 40 millones de tm anuales».

Y comentó «no todo es agricultura ecológica para producir conservando: también se están utilizando técnicas novedosas en el cultivo convencional de cereales y otros granos extensivos en España, como la agricultura de conservación (lucha contra la erosión), agricultura sostenible (mínimos inputs como abonos y pesticidas en el cultivo), agricultura integrada (lucha inteligente contra las plagas, enfermedades y malas hierbas de los cultivos), agricultura regenerativa (puesta en valor de zonas degradadas), etc».

Y concluye: «Como decía un buen amigo agricultor de Zamora: hay que ser “optimístico” en cuanto al futuro de la producción de cereales y otros granos extensivos en España. Tenemos un clima duro, unos suelos muy variados, unos rendimientos normalmente bajos y muchos problemas, ninguno sin solución. Pero también tenemos una gran calidad en los granos que producimos, somos punteros en agricultura ecológica, tenemos un país con la biodiversidad más rica de la UE, sabemos cultivar respetando el medio ambiente, el suelo, el agua y el aire, la naturaleza, y lo seguiremos haciendo con trabajo y con ilusión en las zonas cerealistas de nuestro gran país, pensando en las generaciones futuras y en su bienestar».

2021-08-09T08:56:09+00:00

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